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jueves, 7 de enero de 2016

Transcomunicación Instrumental

Representación de transimagen, ITC Sounds of the Entity,2015
Se conoce como Transcomunicación instrumental a la comunicación establecida mediante un dispositivo electrónico con seres que se encuentran en otro plano de existencia. 

El término de transcomunicación instrumental fue acuñado  en 1976  por el físico y catedrático alemán Ernst Senkowski,  quien denominó "Instrumentelle Transkommunikation" (ITC) a este tipo de actividad paranormal. Senkowski es el autor de la obra  Trans Comunicación Isntruental, cuya primera edición data de 1989.

Ernst Senkowski
En lo referente a los emisores de estos mensajes, la mayoría de testimonios afirman que se tratan de espíritus o entidades no corpóreas. Sin embargo, otros testigos de las ITC dicen haber sido contactados por seres de otra dimensión, personas del futuro y hasta extraterrestres.

La comunicación con entidades de esta índole está presente desde los inicios de la historia de la humanidad, ejemplos de esto se pueden encontrar referidos en libros sagrados y en numerosos relatos mitológicos, donde se describen multitud de episodios en los que se producen comunicaciones entre el hombre y diferentes divinidades, así como también con fallecidos.

Como se puede observar, desde los tiempos antiguos se tienen reportes de estos sucesos, en los cuales el medio por el que se manifestaba la comunicación era variable, siendo común el mediumnismo (facultad parapsíquica, frecuentemente involuntaria, con la que un individuo puede comunicarse con entidades pertenecientes a otro plano existencial) o la comunicación telepática, pero también se encuentran referencias a la canalización de la información a través de fenómenos y elementos naturales o materia inerte. A medida que el ser humano ha ido evolucionando ha ido inventando nuevas tecnologías, con la invención de los medios de telecomunicación surgieron prácticamente desde un primer momento testimonios de la conocida transcomunicación isntrumental, cómo si entidades de otros planos o planetas se sirviesen de las señales electrónicas u de las ondas de radiofrecuencia y electromagnéticas las cuales ya podían ser recibidas por estas nuevas tecnologías.

En octubre de 1920 Thomas Alva Edison, en una entrevista para la revista Scientific American, declaró haber trabajado en la elaboración de un instrumento para poder conectar con los difuntos, estas fueron sus palabras: “He estado trabajando duramente algún tiempo en la construcción de un aparato para ver si es posible que las personas que han dejado este mundo pueden comunicarse con nosotros."Si nuestra personalidad sobrevive, es estrictamente lógico y científico pensar que retiene la memoria y conocimientos que adquirimos en este mundo.” “Me inclino a creer que si pudiéramos inventar un instrumento tan sensible como para ser afectado por nuestra personalidad, tal instrumento tendría que registrar algo." Edison no descartó la posibilidad que podría existir una frecuencia entre la onda corta y la onda larga que facilitase la comunicación con otros planos de existencia.

Nikola Tesla elaboró un receptor  de ondas de radio extremadamente sensible el cual estaba compuesto, entre otros materiales, por una serie de antenas y bobinas de alambre. Tesla llegó a concluir que a través de este receptor recibió ondas de radio que emanaban de campos magnéticos pertenecientes a otros planetas del sistema solar y de otros próximos a otras estrellas cercanas, en términos de distancia espacial, al sol. En numerosos artículos y entrevistas afirmó que esas señales tal vez viniesen de seres de otros planetas. Existen testimonios de que tras el fallecimiento de Tesla, agentes especiales fueron a los últimos alojamientos del prominente inventor con el fin de apoderase de sus pertenencias.

Nikola Tesla
Friedrich Jürgenson in session
En las últimas décadas los reportes sobre la detección de anomalías sonoras en huecos de las bandas de radiofrecuencia se han ido multiplicando, siendo este fenómeno cada vez más estudiado. Junto al estudio de estos mensajes que irrumpen en el ruido blanco de frecuencias vacías, también han proliferado las investigaciones sobre fenómenos de voz electrónica o psicofonías (mensajes registrados en grabaciones de audio). En las últimas décadas con la irrupción de Internet de nuevo se han producido declaraciones versadas sobre la aparición de mensajes en equipos informáticos vinculados a emisores extraterrestres o de otros planos existenciales. Ejemplos de investigdores destacados en este campo son los de Friedrich Jürgenson, Konstantin Raudive o Marcello Bacci.

Destellos que dan lugar a imágenes aparecidas tanto en televisores como en monitores de vídeo, registros sonoros en grabadoras digitales y magnetófonos, escuchas en radios sintonizadas en frecuencias vacías, llamadas telefónicas e incluso apariciones de paquetes de datos en ordenadores personales; son ejemplos de casos de transcomunicación instrumental acontecidos a lo largo de la historia.

Sounds of the Entity - Transcomunicación Instrumental (ITC)

jueves, 30 de julio de 2015

Mosasaurus

Mosasaurus es un género de saurópsido  mosasáurido que vivió durante el Maastrichtiense, en el período Cretácico (era Mesozoica), hace aproximadamente 70-65 millones de años. Se han encontrado restos fósiles de mosasaurus en todos los continentes siendo su presencia más abundante en Europa Occidental y América del norte. Su nombre significa “Lagarto del Mosa” ya que el primer espécimen fue descubierto cerca del río Mosa (llamado Meuse o Maas en la lengua francesa y alemana respectivamente) Así pues la nomenclatura de este extinto animal deriva de Mosa y del término griego saurios, que significa lagarto. Cabe recalcar que el Mosasaurus no es un dinosaurio, ya que estos últimos estaban constituidos por un grupo de saurópsidos caracterizados por ser vertebrados terrestres, siendo el mosasáuridos saurópsidos acuáticos.

Representación de mosasaurus


 En la era Mesozoica el medio marino presentaba una gran hostilidad ya que estaba repleto de grandes y excelentes depredadores. En este panorama vivió el Mosasaurus coronando la pirámide trófica, siendo de esta manera el mayor depredador de su entorno.

Mapamundi del Cretácico tardío por Ronald Blakey

Esta condición sin duda la adquirió gracias a su excelente adaptabilidad al medio  la cual dotó a este coloso de las aguas de una capacidad física letal. Al igual que el Tylosaurus y Hainasaurus (otros géneros de mosasaurios; no confundir este último término indicador de una familia animal, con el de mosasaurus, que hace alusión al género concreto que nos atañe) podía alcanzar longitudes de hasta 18 metros sin embargo, el Mosasaurus era mucho más robusto que estos llegando a pesar 7 toneladas.

El mosasarus poseía una gran capacidad pulmonar la cual le permitía permanecer sumergido varias horas seguidas sin salir a la superficie a respirar. Su oído estaba dotado de un sistema de amplificación extrema que le permitía percibir los sonidos a gran distancia, si sentido del olfato también estaba altamente desarrollado, con su lengua bífida podía oler en dos direcciones al mismo tiempo.  También  tenía un grupo de nervios  en la mandíbula superior que se concentraban en el hocico, los cuales actuaban como sistema para captar la onda de presión generada por el movimiento de la presa (algo similar a las líneas de reconocimiento del gran tiburón blanco o la ecolocalización empleada por las orcas). En cuanto a su mandíbula esta era de unos dos metros de largo, con ella podía ejercer una fuerza descomunal con la que agarraba a su presa. Sin embargo pese a estar dotado de números dientes afilados y conicos no masticaba sino que engullía a sus presas. Al igual que muchos otros mosasauiridos o mosasaurios  poseía aletas en vez de patas, este dato fue conjeturado por primera vez  por el biólogo alemán Hermann Schlegel. Las dos aletas delanteras   presentaban 5 dígitos y eran más grandes que las traseras, que a su vez presentaban 4 dígitos. El tronco terminaba en una larga cola, ancha y plana, que suponía la mitad de la longitud total del mosasasaurus, la cual suponía su principal medio de locomoción en el agua,  sirviéndose de ella para alcanzar velocidades de 50 km/h.

Estas características le convertían en el mayor depredador de su tiempo, era sin duda un gran sprinter, cualidad de la cual se aprovechaba para tras permanecer oculto sorprender a sus presas. Se movía generalmente cerca de la superficie pese a poder bucear hasta llegar a grandes profundidades.

El mosasaurus mantuvo una gran competencia con el extinto tiburón ginsu (similar al gran tiburón blanco pero de tamaño mayor a este, ya que alcanzaba los 7, 5 metros de largo) y con los plesiosauros de cuello largo y corto, especialmente con los primeros los cuales alcanzaban los 12 metros y tan solo su cuello, compuesto de tejidos y músculos de gran dureza, pesaba dos toneladas, pero pese a las excelentes cualidades depredadoras de sus rivales más competentes, se impuso a ellos y elimino todo vestigio de rivalidad.

En cuanto a la reproducción de los mosasaurus poco se sabe, cabe señalar que eran animales solitarios que tan solo buscaban a otros congéneres para reproducirse.

Se sabe que en ocasiones los Mosasaurus se atacaban entre ellos cuando coincidían. Estos enfrentamientos no atendían a fines alimenticios, si no que atendían a una finalidad de eliminar competencia. Estas situaciones probablemente se agudizaron a finales del cretácico tras la gran extinción, momento a partir del cual escaseaba el alimento, pues se habían extinguido el 90% ciento de las especies marinas y la competencia por comer era enorme, llegando al punto de que los mosasaurus, situados en la cumbre de la pirámide alimentaria, se veían encaminados a extinguirse. Así pues, la gran extinción (para la cual hay numerosas hipótesis, desde un meteorito estrellado hasta un ataque extraterrestre, pasando por un aumento de la actividad volcánica o por una supernova) fue lo único capaz de acabar con el mosasaurus. 

La historia del hallazgo del Mosasaurus resulta muy interesante, ya que este fue el primer genero de reptil prehistórico en ser nombrado por lo tanto, cuando esto tuvo lugar el ser humano aun no tenía conocimiento de la existencia de los dinosaurios.

Los primeros restos de Mosasaurus descubiertos fueron los restos de un cráneo hallado en una cantera del Monte San Pedro, una colina cercana a Maastricht, en los Países Bajos. Este hecho tuvo lugar en 1764 siendo el descubridor Jean Baptiste Drouin, teniente-coronel del ejército francés coleccionista de fósiles y aficionado a la paleontología. En 1784 el fragmento de cráneo fue adquirido por el Museo Teylers (arte, historia natural y ciencias) en Haarlem (Países Bajos) en 1784. En 1790 Martinus van Marum, el primer director del Museo Teylers (museo más antiguo de los Países Bajos) publicó un estudio en el cual describía a la especie descubierta como “un gran pez que respira” algo similar a una ballena.


Mapa mostrando el caudal del río Mosa, Gran Atlas Geográfico Universal. Cultural, S.A.
En la década de los 70 del 1700 otros fragmentos de cráneo de mosasaurus fueron descubiertos cerca de la ubicación del primer hallazgo por Johann Leonard Hoffman, un físico holandés/alemán retirado quien escribió una carta al profesor  holandés Petrus Camper tratando el tema de los restos hallados. Mientras Hoffman creía que el animal era un gran cocodrilo, Camper  concluyó que se trataba de una ballena desconocida.

También a principios de esa década (entre 1770 y 1774) se descubrió una nueva fracción de cráneo de mosasaurus en un terreno propiedad del canónigo Theodorus Joannes Godding, quien más tarde lo exhibió en su casa de campo, situada en la ya mencionada colina del Monte San Pedro que se encuentra próximo a Mastricht.
A finales de 1794 la ciudad de Maastrich fue capturada por el ejército revolucionario francés. Con las tropas francesas estaba el geólogo Barthélemy Faujas de Saint-Fond junto con el comisario político Augustin-Lucie de Frécine, que durante la campaña tenía como misión llevar cualquier bien de valor científico o artístico a Francia. Ambos tenían conocimiento del segmento de cráneo de Godding y se dispusieron a usurparlo. Percatándose de que el cráneo había sido removido de la casa de campo del canónigo  y escondido dentro de la fortaleza, se dice que Frécine habría ofrecido 600 botellas de excelente vino  a quienes localizasen el cráneo y se lo entregasen intacto. En seguida le fue entregada la pieza a Frécine. A finales de 1794 el fósil fue trasladado a París como botín de guerra, donde fue declarado como patrimonio nacional y expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia.
Fragmentos de mandíbula del espécimen "gran animal de Maastricht", Muséum national d'histoire naturelle, París
El geólogo francés Barthélemy Faujas de Saint-Fond daba por hecho que el espécimen representaba un cocodrilo de gran tamaño. Sin embargo en 1798 el hijo del anteriormente citado Petrus Camper, Adriaan Gilles Camper, estudió el fósil que su padre había catalogado como perteneciente a una nueva especie de ballena. Adriaan concluyó que los restos pertenecían a un lagarto varano gigante y escribió en 1799 una carta a Georges Cuvier (naturalista francés considerado como el primer gran promotor de la paleontología y la anatomía comparada)  informándole de su estudio. Cuvier en 1808 confirmó la conclusión de Camper. El fósil pasó a formar parte de las ideas iniciales de Cuvier acerca de su teoría del catastrofismo o creaciones consecutivas (una de la predecesoras  de la teoría de la evolución) Hasta el momento prácticamente la totalidad de los fósiles de reptiles hallados, se interpretaban como especímenes similares a los contemporáneos (cocodrilos, ballenas, grandes mamíferos terrestres, peces…).
 La idea de Cuvier de que el espécimen de Maastricht era una gigantesca versión de un animal actual diferente de cualquier especie existente hoy en día resultaba extraña. Cuvier justificó esto fundándose en sus técnicas del entonces novedoso campo de la anatomía comparada, con las que ya había identificado exitosamente a ejemplares gigantes de otros grupos actuales conocidos tan sólo por sus fósiles.
Hasta que en 1822 el paleontólogo, geólogo y clérigo inglés William Daniel Conybeare lo nombró Mosasaurus, el espécimen fue conocido como “el gran animal fósil de las canteras de Maastricht.


Fossil of Mosasaurus, an extinct mosasaur,Ghedoghedo, foto tomada en Natural History Museum of Maastricht


miércoles, 13 de mayo de 2015

Diente de león (Taraxacum Officinale)

El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta perenne (que vive durante más de 2 años) con flor, perteneciente a la familia de las asteráceas. Se cree que es originaria de Europa, estando en la actualidad  extendida por casi todo el planeta, siendo más frecuente en el hemisferio norte. Su hábitat comprende prácticamente cualquier lugar con tierra hasta aproximadamente los 3000 m de altura, su presencia más notoria concurre en caminos, pastizales, bosques, prados, campos, siembras y jardines, siendo considerada a veces una mala hierba. Definitivamente el diente de león se adapta muy bien a la actividad humana por lo cual es una planta muy presente en nuestro entorno.

Esta planta puede llegar a alcanzar los 45 cm de altura, tiene un tallo corto del que surgen hojas (de hasta 25cm) que se agrupan de forma circular y alterna. Las flores, de aproximadamente 20 mm de longitud, emanan de una larga y flexible rama (por la cual puede llegar a alcanzar los 45 cm de altura) son hermafroditas, de color amarillo con pétalos y la lígula de su corola acaba en 5 dientes. El fruto es un aquenio (fruto seco producido por muchas especies de plantas) de color pardo-rojizo de 2 o 3 mm de largo de cuyo apéndice brota un conjunto de pelos blancos (vilano). Cuando los frutos maduran extienden el vilano creando una forma esférica que facilita la dispersión aérea de la semilla (anemocoria). La floración puede producirse en cualquier momento del año, siendo esta más habitual en primavera y verano.



*Imagen: Planta Diente de león (Taraxacum Officinale), Sounds of the Entity, 2015



*Imagen: Ciclo del Diente de león, Sounds of the Entity, 2015


*Imagen: 
Lígula de la corola del Diente de león terminada en 5 dientes, Sounds of the Entity, 2015

El diente de león a pesar de ser considerada en muchas ocasiones como una mala hierba, puede resultar muy positiva para los jardines, pues atrae abejas, mariposas y otros insectos que intervienen en procesos polinizadores y por otra parte beneficia a otras plantas, ya que sus raíces mueven los nutrientes de las profundidades de la tierra.

Debido a su gran adaptabilidad al medio, su cultivo no es dificultoso. Para efectuar una siembra exitosa de diente de león basta con enterrar las semillas en la tierra a unos 2 o 3 mm dejando 2 cm de separación entre cada una de ellas. Tras un riego ligero la planta brotará en 5-6 días, debiendo estar expuesta a la luz solar. En cuanto al sustrato con uno de tierra con textura media es suficiente, siendo la fibra de coco un excelente abono para esta planta. El riego debe ser adecuado a los factores de temperatura y humedad. Son idóneos los climas fríos y templados, mientras que en climas calurosos es necesario un riego habitual de la planta.

A pesar de que sus usos médicos fueron inicialmente descubiertos por médicos árabes en el siglo X (quienes hallaron propiedades diuréticas en la planta), el nombre “diente de león” se debe al médico y botánico alemán Leonhart Fuchs que en el siglo XVI recomendaba la taraxacum officinale para hacer frente a diversos malestares físicos, tomando como medida una pieza a la que llamaba diente que paso a ser conocida por la gente como diente de león (abreviatura Leonhart).

En cuanto a usos terapéuticos, el diente de león es bueno para la función hepática y biliar, equilibrar la menstruación, el colesterol, estreñimiento, anemia, ceguera nocturna, cortes cutáneos, acné, problemas circulatorios periféricos, mayor producción de leche materna, dolores musculares y estimulación aperitiva. También presenta propiedades nutritivas beneficiosas como son su alto contenido en vitaminas A y C, ácido fólico, calcio, hierro, potasio y magnesio.

Aplicando la teoría de las signaturas o teoría del signo (teoría presente tanto en la medicina antigua como en la medicina popular que, entre otros, combina principios alquímicos y astrológicos, la cual defiende que las plantas, animales o los minerales llevan a menudo sobre sí signos que permiten conocer sus virtudes) se concluye, entre otras cosas, que su color amarillo se identifica con el hígado, por lo que explica sus usos para tratar algunos problemas hepáticos; el vuelo de sus semillas hasta llegar a la tierra se asocia con la relajación muscular; las cabezas de sus pedículos (ramas de las que sale la flor) se asocia con el bienestar emocional. Por otra parte el carácter superviviente del diente de león, que es capaz de crecer entre pequeñas grietas, sobrevivir a incendios, descargas eléctricas, cortes de césped, numerosos herbicidas… hace ver que pueda ayudar al ser humano a vivir en un planeta cada vez más contaminado.

Las formas de consumo del diente de león generalmente son en infusión, gotas o cápsulas. Para su elaboración se suelen emplear sus hojas, raíces y capullos florales. Pese a ser una planta bastante segura para el consumo, presenta una posible toxicidad, efectos secundarios y contraindicaciones, por lo que ,si se desconocen, es aconsejable acudir a una herboristería o tienda de dietética para adquirir los elementos de esta planta apropiados para su consumo así como el asesoramiento necesario para evitar dichos riesgos.

En el siglo XVI, mientras Leonhart Fuchs recetaba el diente de leon para la cura y prevención de varios males, el también médico y naturista italiano Pietro Andrea Gregorio Mattioli en su obra Petri Andreae Matthioli Medici Senensis Commentarii, in Libros sex Pedacii Dioscoridis Anazarbei, de Materia Medica, Adjectis quàm plurimis plantarum & animalium imaginibus, eodem authore, o Commentarii decía que de acuerdo a los  magos si una persona se frota con un diente de león será bien recibida en todas partes.
Según la astrología el diente de león corresponde al elemento aire y está regido por Júpiter (que guía a las plantas benévolas, tranquilizadoras y alegres), mientras que en la medicina ayurvédica (medicina tradicional originaria de la India) se rige por Saturno, gobernador de plantas frías, amargas y desintoxicantes.

Sus numerosas cualidades beneficiosas, su resistencia y su enigmático origen, entre otros factores, hacen que el diente de león sea una planta impregnada de misterio, lo cual ha generado que protagonice o esté presente en muchos mitos y leyendas de diversas culturas. En la mitología Griega, la Diosa Hécate, honró a Teseo con una ensalada de verduras a base de dientes de león después de haber matado al minotauro.

Existe un relato popular que cuenta la historia de un viejo avaro que encontró una olla llena de monedas de oro y antes de compartir su fortuna prefirió enterrarla. Pensando donde la enterraría se la llevo a casa en un saco. Mientras dormía un ratón hambriento que andaba en busca de comida comenzó a mordisquear el saco hasta hacerle un agujero. A la mañana siguiente, muy temprano, antes del amanecer, el viejo avaro cargó el saco y se lo llevo para enterrarlo. Durante el recorrido, en medio de la oscuridad del bosque, se percató de que el saco pesaba menos. Cuando miro en su interior, apenas quedaban unas monedas. El hombre se dio cuenta de que se le había caído el dinero y rápidamente comenzó a desandar sus pasos para recoger todas las monedas, desesperadamente observó que las monedas se habían enterrado convirtiéndose en flores doradas. Los duendes del bosque habían transformado las monedas de oro en flores doradas para que todo el mundo las disfrutase.

 Una leyenda nativo americana dice que hubo una vez una hermosa doncella de cabellos dorados a la que amaba el viento del sur. Pero el viento del sur era demasiado perezoso para cortejarla, por lo que permanecía en la sombra observando como ella olía las flores. Espero tanto tiempo que un día al despertar de una siesta vio que los cabellos de la doncella se habían vuelto gris, el creyó que era un truco de su hermano, el viento del norte, que habría echado escarcha encima de su amada blanqueando así su pelo dorado. Sin embargo poco después comprobó que había perdido la oportunidad y desde entonces suspira por el amor que en su momento pudo haber gozado, y esos suspiros crearon el diente de león.

*Imagenes: Diente de León en diferentes fases entre hojas de camelia caídas en jardín, Sounds of the   Entity, 2015








*Imagenes: Dientes de león en un jardín, Sounds of the Entity, 2015





domingo, 10 de mayo de 2015

Yi qi (Ala extraña)

Artist`s impression of the new  dinosaur Yi qi
Dinostar CO.ltd
Yi qi (ala extraña en mandarín)  es un género de dinosaurio terópodo escansoriopterígido (pequeños dinosaurios bípedos maniraptores cuyo dedo más largo de la mano es el tercero).

El único fósil de Yi qi conocido fue hallado por el granjero Wang Jianrong en China, concretamente en Mutoudeng, provincia de Hebei (al norte del río amarillo), en la formación geológica conocida como Tiaojishan que data del Calloviano-Oxfordiano, edades del jurásico medio-superior que tuvieron lugar aproximadamente hace 163-166 millones de años (época en la que vivió el Yi qi). Wang en el año 2007 vendió el fósil al Museo Shandong Tianyu de la Naturaleza. Tras esta venta, Ding Xiaoquing, técnico del museo, comenzó las operaciones de preparación del fósil que a continuación derivarían en la confirmación por parte de un equipo científico de que el fósil era autentico y pertenecía a un nuevo género de dinosaurio. El equipo científico autor del estudio inicial del fósil, dirigido por el paleontólogo Xu Xing, nombra y describe a este dinosaurio como Yi qi (del mandarín yi - ala; qi - extraño) hecho que le convierte en el dinosaurio poseedor del nombre genérico más corto, el cual se ajusta al mínimo de 4 letras exigidos por los artículos 11.8.1 y 11.9.1 del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.

New dinosaur Yi qi, Zang Hailong/IVPP
El Yi qi era un pequeño animal arborícola y omnívoro con un peso aproximado de 380 gramos y una altura estimada de 30 centímetros, el largo de su cabeza era de unos 4 centímetros con un hocico chato y la mandíbula orientada hacia abajo. Sus dientes eran escasos y se situaban en el extremo frontal de la boca, siendo mayores los superiores mientras que los inferiores presentaban una mayor inclinación hacia delante. También tenía plumas  filamentosas situadas tanto en las extremidades anteriores como en las posteriores. Como otros escansoriopterígidos, poseía un tercer dedo de la mano muy alargado, el cual le ayudaba a soportar una membrana formada por tejidos blandos a modo de ala hecha de piel, además sus alas contaban con el apoyo de un largo hueso que sobresalía de la muñeca. Este hueso modificado de la muñeca y las alas membranosas son rasgos únicos entre todos los dinosaurios conocidos, y hacen que las alas de Yi qi se asemejen en apariencia  a las de los murciélagos o ardillas voladoras. Sobre sus alas, el paleontólogo Xu Xing declara que “No podemos conocer con exactitud si el Yi qi volaba o planeaba, pero definitivamente desarrolló unas alas que son únicas en el contexto de la transición de los dinosaurios a las aves”. Este pequeño terópodo formo parte de un reducido grupo de dinosaurios emplumados que de momento solo se han encontrado en China.



Pese a que el fósil se encuentra en un buen estado de conservación, el esqueleto no está completo, lo cual impide a los investigadores efectuar una reconstrucción fiable de estas alas tan extrañas. Probablemente en el futuro podrá esclarecerse totalmente el misterio que concierne a las alas del Yi qi, sobre las cuales ya se han propuesto diversos modelos que se irán haciendo más precisos con el tiempo.
New dinosaur Yi qi, Zang Hailong/IVPP






domingo, 22 de marzo de 2015

Troodon

Montana, 1856, El Paleontólogo y naturista estadounidense Joseph Leidy descubre un afilado diente de un nuevo género que clasifica como lacertilia (lagarto) y le asigna el nombre de troodon (del griego diente que hiere). Tras esta primera clasificación del troodon como un lagarto de gran tamaño, en 1901 Franz Nopcsa lo reasigna como un dinosaurio megalosaúrido. Años después, en 1924, Charles W Gilmore sugirió que el diente pertenecía un Stegoceras (una especie de dinosaurio paquicefalosaurido). Finalmente en 1945 Charles Mortram Sternberg establece al troodon como un dinosaurio terópodo trodóntido.

El troodon vivió en lo que hoy en día es América del norte a finales del período cretácico superior, en el campaniano, hace aproximadamente 75 millones de años. Con unas medidas aproximadas de 2 m de longitud, 1,5 m de altura y un peso de unos 50 kg, este dinosaurio bípedo poseía un largo cuello así como una extensa cola y extremidades. Sus miembros superiores eran rotativos, como un ave y es posible que estuviesen emplumados al igual que el resto de su cuerpo. Tenía 3 dedos en cada mano y pie, los cuales presentaban forma de garra siendo el segundo de estos retraíble. Con sus ojos grandes situados en una posición ligeramente frontal, el troodon estaba provisto de una cierta visión binocular además de en 3 dimensiones, lo cual junto a su morfología le convertía en un gran cazador, probablemente de hábitos nocturnos. Se cree que su dieta se componía principalmente de pequeños mamíferos y reptiles, huevos y en ocasiones carroña. No se descarta la posibilidad de que también ingiriese plantas. La característica más interesante del troodon era su inteligencia, la cual era superior a la del resto de dinosaurios.

El paleontólogo canadiense Dale Russell tras estudiar un cráneo de troodon del museo nacional de historia natural de su país natal, en Ottawa, descubrió que dicho cráneo mostraba en su interior marcas del cerebro que presentaban pliegues, lo cual supone que este era 6 veces mayor que el de la gran mayoría dinosaurios, indicando al mismo tiempo que presentaba cierta complejidad comparable a la de algunos pájaros modernos. En 1982 Russell junto con Ron Séguin desarrolla un estudio que proyecta un futuro hipotético en el que los dinosaurios no se hubiesen extinguido conjeturando una posible trayectoria evolutiva de los troodon, los cuales tenían un enorme potencial ya que presentaban un crecimiento constante en su cociente de encefalización. Por lo que ateniéndose a la teoría de la evolución, de no haber existido la extinción de los dinosaurios el troodon podría haber evolucionado a una especie humanoide biológicamente reptil, a la cual llamaron “dinosauroide”.

La ciencia descubrió que el troodon existía hace 75 millones de años, sin duda alguna ese tiempo da para mucho… ¿y si sobrevivieron a la extinción masiva del Cretácico-Terciari llegando al estadio evolutivo superior de dinosauroide, habiéndose extinguido posteriormente o abandonado el planeta? de ser asi, ¿serian ellos los autores de ciertas construcciones antiquísimas a la par que misteriosas existentes en este orbe? ¿y si siguen en este planeta ocultos en su interior como prueba veraz de la teoría de la tierra hueca y de la existencia de seres intraterrenos? ¿Y si los anunnakis de la antigua religión sumeria existieron y no solo intervinieron genéticamente en la evolución del hombre sino que previamente hicieron lo mismo en la de algún dinosaurio como el troodon?

Sin duda lo que esta asombrosa hipótesis refleja es que la evolución a una vida inteligente reptil es posible, por lo que quizás en otro planeta de condiciones semejantes a la tierra la vida haya surgido en formas similares a las de este mundo y los reptiles hayan conseguido la evolución que el troodon no pudo alcanzar… o tal vez sí.



*Imagen: Reid, Iain James, Restoration of troodon. Drawn by hand, 2013.




viernes, 20 de marzo de 2015

La cueva de Sơn Đoòng


La gruta de Sơn Đoòng Situada en el parque nacional Phong Nha-Kẻ Bàn, en Quang Binh, provincia de Vietnam, es la caverna conocida más grande del mundo. Esta cueva Se formó en el carbonífero/pérmico hace 300 millones de años aproximadamente, tiene una longitud de 6,5 km, una altura de unos 200 m, y una anchura preliminar de 150 m.

Fue descubierta en 1991 por Hồ-Khanh, un pastor de la zona, (aunque se dice que fue utilizada antes como refugio de los bombardeos en la Guerra de Vietnam) la cueva alberga en su interior ríos subterráneos con corrientes rápidas, los cuales generan un ruido similar al de un potente silbido. Dicho sonido fue la causa por la cual la cueva era temida por los habitantes locales, incluido el propio Hồ-Khanh que mantuvo en secreto la ubicación del acceso a la cueva a causa de ese miedo.


En el año 2009 la cueva de Sơn Đoòng adquirió relevancia internacional cuando un grupo de científicos y espeleólogos de la British Cave Research Association dirigido por Howard y Deb Limbert con ayuda de un hombre local consiguieron acceder a su interior para proceder a efectuar un estudio de la misma. En sus entrañas se encuentran además de ríos subterráneos, estalagmitas que superan los 70 metros de altura y una jungla propia.

Hace escasos días el fotógrafo especializado en paisajes Ryan Deboodt mediante el uso de un drone grabó el interior de la cueva ofreciendo un documento visual esplendido, mostrando al mundo esta portentosa obra de la naturaleza.

Según declaraciones del propio Ryan al periódico británico Daily Mail “estar dentro de la cueva Hang Son Doong es totalmente irreal, no me habría sorprendido encontrar un dinosaurio en su interior”.



La cueva se comenzó a explorar hace relativamente poco, en 2009. ¿Por qué no podría ser que existan más cuevas de características similares sin explorar en áreas del Himalaya, Andes así como en zonas boscosas de Norteámerica y Australia (incluso en otras regiones del globo terrestre)? ¿De ser así, esas cuevas podrían estar dando cobijo a críptidos que se correspondan con los denominados yeti, kunk, bigfoot o yowie respectivamente? Sin duda las cuevas siempre albergan misterios en su interior.