jueves, 30 de julio de 2015

Mosasaurus

Mosasaurus es un género de saurópsido  mosasáurido que vivió durante el Maastrichtiense, en el período Cretácico (era Mesozoica), hace aproximadamente 70-65 millones de años. Se han encontrado restos fósiles de mosasaurus en todos los continentes siendo su presencia más abundante en Europa Occidental y América del norte. Su nombre significa “Lagarto del Mosa” ya que el primer espécimen fue descubierto cerca del río Mosa (llamado Meuse o Maas en la lengua francesa y alemana respectivamente) Así pues la nomenclatura de este extinto animal deriva de Mosa y del término griego saurios, que significa lagarto. Cabe recalcar que el Mosasaurus no es un dinosaurio, ya que estos últimos estaban constituidos por un grupo de saurópsidos caracterizados por ser vertebrados terrestres, siendo el mosasáuridos saurópsidos acuáticos.

Representación de mosasaurus


 En la era Mesozoica el medio marino presentaba una gran hostilidad ya que estaba repleto de grandes y excelentes depredadores. En este panorama vivió el Mosasaurus coronando la pirámide trófica, siendo de esta manera el mayor depredador de su entorno.

Mapamundi del Cretácico tardío por Ronald Blakey

Esta condición sin duda la adquirió gracias a su excelente adaptabilidad al medio  la cual dotó a este coloso de las aguas de una capacidad física letal. Al igual que el Tylosaurus y Hainasaurus (otros géneros de mosasaurios; no confundir este último término indicador de una familia animal, con el de mosasaurus, que hace alusión al género concreto que nos atañe) podía alcanzar longitudes de hasta 18 metros sin embargo, el Mosasaurus era mucho más robusto que estos llegando a pesar 7 toneladas.

El mosasarus poseía una gran capacidad pulmonar la cual le permitía permanecer sumergido varias horas seguidas sin salir a la superficie a respirar. Su oído estaba dotado de un sistema de amplificación extrema que le permitía percibir los sonidos a gran distancia, si sentido del olfato también estaba altamente desarrollado, con su lengua bífida podía oler en dos direcciones al mismo tiempo.  También  tenía un grupo de nervios  en la mandíbula superior que se concentraban en el hocico, los cuales actuaban como sistema para captar la onda de presión generada por el movimiento de la presa (algo similar a las líneas de reconocimiento del gran tiburón blanco o la ecolocalización empleada por las orcas). En cuanto a su mandíbula esta era de unos dos metros de largo, con ella podía ejercer una fuerza descomunal con la que agarraba a su presa. Sin embargo pese a estar dotado de números dientes afilados y conicos no masticaba sino que engullía a sus presas. Al igual que muchos otros mosasauiridos o mosasaurios  poseía aletas en vez de patas, este dato fue conjeturado por primera vez  por el biólogo alemán Hermann Schlegel. Las dos aletas delanteras   presentaban 5 dígitos y eran más grandes que las traseras, que a su vez presentaban 4 dígitos. El tronco terminaba en una larga cola, ancha y plana, que suponía la mitad de la longitud total del mosasasaurus, la cual suponía su principal medio de locomoción en el agua,  sirviéndose de ella para alcanzar velocidades de 50 km/h.

Estas características le convertían en el mayor depredador de su tiempo, era sin duda un gran sprinter, cualidad de la cual se aprovechaba para tras permanecer oculto sorprender a sus presas. Se movía generalmente cerca de la superficie pese a poder bucear hasta llegar a grandes profundidades.

El mosasaurus mantuvo una gran competencia con el extinto tiburón ginsu (similar al gran tiburón blanco pero de tamaño mayor a este, ya que alcanzaba los 7, 5 metros de largo) y con los plesiosauros de cuello largo y corto, especialmente con los primeros los cuales alcanzaban los 12 metros y tan solo su cuello, compuesto de tejidos y músculos de gran dureza, pesaba dos toneladas, pero pese a las excelentes cualidades depredadoras de sus rivales más competentes, se impuso a ellos y elimino todo vestigio de rivalidad.

En cuanto a la reproducción de los mosasaurus poco se sabe, cabe señalar que eran animales solitarios que tan solo buscaban a otros congéneres para reproducirse.

Se sabe que en ocasiones los Mosasaurus se atacaban entre ellos cuando coincidían. Estos enfrentamientos no atendían a fines alimenticios, si no que atendían a una finalidad de eliminar competencia. Estas situaciones probablemente se agudizaron a finales del cretácico tras la gran extinción, momento a partir del cual escaseaba el alimento, pues se habían extinguido el 90% ciento de las especies marinas y la competencia por comer era enorme, llegando al punto de que los mosasaurus, situados en la cumbre de la pirámide alimentaria, se veían encaminados a extinguirse. Así pues, la gran extinción (para la cual hay numerosas hipótesis, desde un meteorito estrellado hasta un ataque extraterrestre, pasando por un aumento de la actividad volcánica o por una supernova) fue lo único capaz de acabar con el mosasaurus. 

La historia del hallazgo del Mosasaurus resulta muy interesante, ya que este fue el primer genero de reptil prehistórico en ser nombrado por lo tanto, cuando esto tuvo lugar el ser humano aun no tenía conocimiento de la existencia de los dinosaurios.

Los primeros restos de Mosasaurus descubiertos fueron los restos de un cráneo hallado en una cantera del Monte San Pedro, una colina cercana a Maastricht, en los Países Bajos. Este hecho tuvo lugar en 1764 siendo el descubridor Jean Baptiste Drouin, teniente-coronel del ejército francés coleccionista de fósiles y aficionado a la paleontología. En 1784 el fragmento de cráneo fue adquirido por el Museo Teylers (arte, historia natural y ciencias) en Haarlem (Países Bajos) en 1784. En 1790 Martinus van Marum, el primer director del Museo Teylers (museo más antiguo de los Países Bajos) publicó un estudio en el cual describía a la especie descubierta como “un gran pez que respira” algo similar a una ballena.


Mapa mostrando el caudal del río Mosa, Gran Atlas Geográfico Universal. Cultural, S.A.
En la década de los 70 del 1700 otros fragmentos de cráneo de mosasaurus fueron descubiertos cerca de la ubicación del primer hallazgo por Johann Leonard Hoffman, un físico holandés/alemán retirado quien escribió una carta al profesor  holandés Petrus Camper tratando el tema de los restos hallados. Mientras Hoffman creía que el animal era un gran cocodrilo, Camper  concluyó que se trataba de una ballena desconocida.

También a principios de esa década (entre 1770 y 1774) se descubrió una nueva fracción de cráneo de mosasaurus en un terreno propiedad del canónigo Theodorus Joannes Godding, quien más tarde lo exhibió en su casa de campo, situada en la ya mencionada colina del Monte San Pedro que se encuentra próximo a Mastricht.
A finales de 1794 la ciudad de Maastrich fue capturada por el ejército revolucionario francés. Con las tropas francesas estaba el geólogo Barthélemy Faujas de Saint-Fond junto con el comisario político Augustin-Lucie de Frécine, que durante la campaña tenía como misión llevar cualquier bien de valor científico o artístico a Francia. Ambos tenían conocimiento del segmento de cráneo de Godding y se dispusieron a usurparlo. Percatándose de que el cráneo había sido removido de la casa de campo del canónigo  y escondido dentro de la fortaleza, se dice que Frécine habría ofrecido 600 botellas de excelente vino  a quienes localizasen el cráneo y se lo entregasen intacto. En seguida le fue entregada la pieza a Frécine. A finales de 1794 el fósil fue trasladado a París como botín de guerra, donde fue declarado como patrimonio nacional y expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia.
Fragmentos de mandíbula del espécimen "gran animal de Maastricht", Muséum national d'histoire naturelle, París
El geólogo francés Barthélemy Faujas de Saint-Fond daba por hecho que el espécimen representaba un cocodrilo de gran tamaño. Sin embargo en 1798 el hijo del anteriormente citado Petrus Camper, Adriaan Gilles Camper, estudió el fósil que su padre había catalogado como perteneciente a una nueva especie de ballena. Adriaan concluyó que los restos pertenecían a un lagarto varano gigante y escribió en 1799 una carta a Georges Cuvier (naturalista francés considerado como el primer gran promotor de la paleontología y la anatomía comparada)  informándole de su estudio. Cuvier en 1808 confirmó la conclusión de Camper. El fósil pasó a formar parte de las ideas iniciales de Cuvier acerca de su teoría del catastrofismo o creaciones consecutivas (una de la predecesoras  de la teoría de la evolución) Hasta el momento prácticamente la totalidad de los fósiles de reptiles hallados, se interpretaban como especímenes similares a los contemporáneos (cocodrilos, ballenas, grandes mamíferos terrestres, peces…).
 La idea de Cuvier de que el espécimen de Maastricht era una gigantesca versión de un animal actual diferente de cualquier especie existente hoy en día resultaba extraña. Cuvier justificó esto fundándose en sus técnicas del entonces novedoso campo de la anatomía comparada, con las que ya había identificado exitosamente a ejemplares gigantes de otros grupos actuales conocidos tan sólo por sus fósiles.
Hasta que en 1822 el paleontólogo, geólogo y clérigo inglés William Daniel Conybeare lo nombró Mosasaurus, el espécimen fue conocido como “el gran animal fósil de las canteras de Maastricht.


Fossil of Mosasaurus, an extinct mosasaur,Ghedoghedo, foto tomada en Natural History Museum of Maastricht


miércoles, 22 de julio de 2015

Carbonero Común

El carbonero común (Parus Major) es una especie de ave paseriforme (orden de aves comúnmente conocida como pájaros).  La especie está extendida en la región paleártica (Europa, Asia, al norte del Himalaya, África septentrional y centro y norte de la península arábiga) de la forma que refleja el siguiente mapa:

*Mapa: Parus major distribution map - Viktor Kravtchenko

                                   
El Parus Major mide unos 14 cm y es el carbonero de mayor tamaño. Se caracteriza por presentar una banda negra a lo largo de su pecho amarillo, posee unas mejillas blancas mientras que su cabeza y cuello, al igual que su línea ventral, son de color negro. Su parte superior adquiere unos tonos verdosos y sus alas son grises. La banda negra del pecho es más ancha y larga en los machos que en las hembras.

*Ejemplar hembra con la banda negra del pecho fina y corta
*Ejemplar macho con la banda del pecho ancha y larga

















*Plano de la cabeza y cuello del carbonero; cabeza y cuello de color negro,  mejillas blancas.


*Carbonero Común: plano superior con las alas abiertas, observese los tonos grises de las mismas.

El carbonero común es un ave forestal que se adapta muy bien al entorno humano pudiendo ser encontrado además de en bosques, en parques, huertos o jardines.Su alimentación comprende una dieta omnívora en la que abundan los insectos, las semillas y los desperdicios de comida humanos.  Durante la primavera y su periodo de nidificación es principalmente insectívoro.



*Carbonero común comiendo una miga de pan



Su anidación tiene lugar principalmente en agujeros de árboles, cavidades en muros,  grietas o cajas-nido preparadas por humanos. Las puestas constan de 6 a 11 huevos blancos con motas rojizas. Elaboran la construcción de sus nidos empleando raíces finas, hierbas, musgo, plumas y telarañas entre otros materiales y ambos progenitores cuidan de las crías, las cuales aprenden el vuelo a las 3 semanas y abandonan el nido entre la sexta y séptima semana.

En cuanto al comportamiento del carbonero común, cabe destacar que es un pájaro sedentario (no emigra), muy arborícola (su vida transcurre mucho en los arboles), ágil y cantor.



 






*Carbonero "despeinado" tras regresar de una sesión de Sounds of the Entity


*Pura agilidad






 *Imagenes: Carboneros comunes, Sounds of the Entity, 2015

sábado, 6 de junio de 2015

Regaliceratops peterhewsi (dinosaurio "Hellboy")

El Regaliceratops peterhewsi es un género de dinosauiro herbívoro  perteneciente a la familia Ceratopsidae que vivió en la era Mesozoica, a finales del periodo Cretácico, hace unos 70 millones de años aproximadamente.

Representación artística del Regaliceratops peterhewsi. Royal Tyrrell Museum 2015

El cráneo de este dinosaurio fue hallado en el año 2005 por el geólogo canadiense Peter Hews, quien descubrió los huesos en un acantilado del río Oldman, al sureste de Alberta (Canadá). Este espécimen es apodado como “Hellboy” debido a sus llamativos cuernos faciales, que recuerdan al personaje del comic, y a que fue muy dificultoso extraer los huesos de la roca en la que se encontraba (se tardó 18 meses).

En un artículo publicado esta misma semana en la revista Current Biology, los paleontólogos Caleb M. Brown y Donald Henderson del Royal Tyrell Museo de Canadá describen  detalladamente al Regaliceratops peterhewsi y explican las características que lo diferencian de otros dinosaurios con cuernos.

Cráneo de Regaliceratops peterhewsi, Royal Tyrrell Museum
El “hellboy” era un dinosaurio cuadrúpedo con un tamaño de 5 metros de largo (16 pies) y 1,5 metros de alto (5 pies) con un peso aproximado de 1,5 toneladas (medidas similares a las de los rinocerontes actuales más grandes). Destaca su ornamento del cuello en forma de halo de grandes placas pentagonales que se proyecta hacia fuera presentando un pico central, formando así una especie de corona ósea junto a una especie de gola situada en su parte posterior del cráneo con forma de escudo. En cuanto a sus características faciales, destacan su gran cuerno nasal (mayor que el del Triceraptos, del que es pariente) y otros dos de pequeño tamaño sobre sus ojos. Haciendo uso de sus afilados cuernos probablemente se defendiese de los ataques de dinosaurios depredadores, incluyéndose entre estos el Tyranosaurius Rex.

Por estas características presentes en su cráneo fue nombrado como Regaliceraptos (regal-real, regio; cera-cuerno; ops-cuerno) mientras que el peterhewsi que completa su nomenclatura hace referencia a su descubridor (Peter Hews).

La ciencia has venido calsificando a los dinosaurios con cuernos encuadrándolos en la familia ceraptodisae, que se divide en dos grupos: los Chasmosaurus (en los que se incluye el triceraptos), los cuales se caracterizan  con un pequeño cuerno sobre la cabeza, otros más grandes sobre los ojos y una larga gola, y los Centrosaurios, identificables por tener un largo cuerno sobre la nariz, dos más pequeños en los ojos y una pequeña gola.

Cráneo de Regaliceratops peterhewsi, Royal Tyrrell Museum
Esta nueva especie aunque pertenece al grupo de los Chasmosaurus,  presenta en su ornamentación características típicas del grupo Centrosaurio, pese a que vivió tras la extinción de estos últimos. Este hecho indica que este nuevo género de dinosaurio es un ejemplo de una convergencia evolutiva (el primero descubierto en los ceratópsidos). 


La convergencia evolutiva se da cuando dos estructuras similares han evolucionado independientemente a partir de otras ancestrales distintas y por procesos de desarrollo muy diferentes.



miércoles, 13 de mayo de 2015

Diente de león (Taraxacum Officinale)

El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta perenne (que vive durante más de 2 años) con flor, perteneciente a la familia de las asteráceas. Se cree que es originaria de Europa, estando en la actualidad  extendida por casi todo el planeta, siendo más frecuente en el hemisferio norte. Su hábitat comprende prácticamente cualquier lugar con tierra hasta aproximadamente los 3000 m de altura, su presencia más notoria concurre en caminos, pastizales, bosques, prados, campos, siembras y jardines, siendo considerada a veces una mala hierba. Definitivamente el diente de león se adapta muy bien a la actividad humana por lo cual es una planta muy presente en nuestro entorno.

Esta planta puede llegar a alcanzar los 45 cm de altura, tiene un tallo corto del que surgen hojas (de hasta 25cm) que se agrupan de forma circular y alterna. Las flores, de aproximadamente 20 mm de longitud, emanan de una larga y flexible rama (por la cual puede llegar a alcanzar los 45 cm de altura) son hermafroditas, de color amarillo con pétalos y la lígula de su corola acaba en 5 dientes. El fruto es un aquenio (fruto seco producido por muchas especies de plantas) de color pardo-rojizo de 2 o 3 mm de largo de cuyo apéndice brota un conjunto de pelos blancos (vilano). Cuando los frutos maduran extienden el vilano creando una forma esférica que facilita la dispersión aérea de la semilla (anemocoria). La floración puede producirse en cualquier momento del año, siendo esta más habitual en primavera y verano.



*Imagen: Planta Diente de león (Taraxacum Officinale), Sounds of the Entity, 2015



*Imagen: Ciclo del Diente de león, Sounds of the Entity, 2015


*Imagen: 
Lígula de la corola del Diente de león terminada en 5 dientes, Sounds of the Entity, 2015

El diente de león a pesar de ser considerada en muchas ocasiones como una mala hierba, puede resultar muy positiva para los jardines, pues atrae abejas, mariposas y otros insectos que intervienen en procesos polinizadores y por otra parte beneficia a otras plantas, ya que sus raíces mueven los nutrientes de las profundidades de la tierra.

Debido a su gran adaptabilidad al medio, su cultivo no es dificultoso. Para efectuar una siembra exitosa de diente de león basta con enterrar las semillas en la tierra a unos 2 o 3 mm dejando 2 cm de separación entre cada una de ellas. Tras un riego ligero la planta brotará en 5-6 días, debiendo estar expuesta a la luz solar. En cuanto al sustrato con uno de tierra con textura media es suficiente, siendo la fibra de coco un excelente abono para esta planta. El riego debe ser adecuado a los factores de temperatura y humedad. Son idóneos los climas fríos y templados, mientras que en climas calurosos es necesario un riego habitual de la planta.

A pesar de que sus usos médicos fueron inicialmente descubiertos por médicos árabes en el siglo X (quienes hallaron propiedades diuréticas en la planta), el nombre “diente de león” se debe al médico y botánico alemán Leonhart Fuchs que en el siglo XVI recomendaba la taraxacum officinale para hacer frente a diversos malestares físicos, tomando como medida una pieza a la que llamaba diente que paso a ser conocida por la gente como diente de león (abreviatura Leonhart).

En cuanto a usos terapéuticos, el diente de león es bueno para la función hepática y biliar, equilibrar la menstruación, el colesterol, estreñimiento, anemia, ceguera nocturna, cortes cutáneos, acné, problemas circulatorios periféricos, mayor producción de leche materna, dolores musculares y estimulación aperitiva. También presenta propiedades nutritivas beneficiosas como son su alto contenido en vitaminas A y C, ácido fólico, calcio, hierro, potasio y magnesio.

Aplicando la teoría de las signaturas o teoría del signo (teoría presente tanto en la medicina antigua como en la medicina popular que, entre otros, combina principios alquímicos y astrológicos, la cual defiende que las plantas, animales o los minerales llevan a menudo sobre sí signos que permiten conocer sus virtudes) se concluye, entre otras cosas, que su color amarillo se identifica con el hígado, por lo que explica sus usos para tratar algunos problemas hepáticos; el vuelo de sus semillas hasta llegar a la tierra se asocia con la relajación muscular; las cabezas de sus pedículos (ramas de las que sale la flor) se asocia con el bienestar emocional. Por otra parte el carácter superviviente del diente de león, que es capaz de crecer entre pequeñas grietas, sobrevivir a incendios, descargas eléctricas, cortes de césped, numerosos herbicidas… hace ver que pueda ayudar al ser humano a vivir en un planeta cada vez más contaminado.

Las formas de consumo del diente de león generalmente son en infusión, gotas o cápsulas. Para su elaboración se suelen emplear sus hojas, raíces y capullos florales. Pese a ser una planta bastante segura para el consumo, presenta una posible toxicidad, efectos secundarios y contraindicaciones, por lo que ,si se desconocen, es aconsejable acudir a una herboristería o tienda de dietética para adquirir los elementos de esta planta apropiados para su consumo así como el asesoramiento necesario para evitar dichos riesgos.

En el siglo XVI, mientras Leonhart Fuchs recetaba el diente de leon para la cura y prevención de varios males, el también médico y naturista italiano Pietro Andrea Gregorio Mattioli en su obra Petri Andreae Matthioli Medici Senensis Commentarii, in Libros sex Pedacii Dioscoridis Anazarbei, de Materia Medica, Adjectis quàm plurimis plantarum & animalium imaginibus, eodem authore, o Commentarii decía que de acuerdo a los  magos si una persona se frota con un diente de león será bien recibida en todas partes.
Según la astrología el diente de león corresponde al elemento aire y está regido por Júpiter (que guía a las plantas benévolas, tranquilizadoras y alegres), mientras que en la medicina ayurvédica (medicina tradicional originaria de la India) se rige por Saturno, gobernador de plantas frías, amargas y desintoxicantes.

Sus numerosas cualidades beneficiosas, su resistencia y su enigmático origen, entre otros factores, hacen que el diente de león sea una planta impregnada de misterio, lo cual ha generado que protagonice o esté presente en muchos mitos y leyendas de diversas culturas. En la mitología Griega, la Diosa Hécate, honró a Teseo con una ensalada de verduras a base de dientes de león después de haber matado al minotauro.

Existe un relato popular que cuenta la historia de un viejo avaro que encontró una olla llena de monedas de oro y antes de compartir su fortuna prefirió enterrarla. Pensando donde la enterraría se la llevo a casa en un saco. Mientras dormía un ratón hambriento que andaba en busca de comida comenzó a mordisquear el saco hasta hacerle un agujero. A la mañana siguiente, muy temprano, antes del amanecer, el viejo avaro cargó el saco y se lo llevo para enterrarlo. Durante el recorrido, en medio de la oscuridad del bosque, se percató de que el saco pesaba menos. Cuando miro en su interior, apenas quedaban unas monedas. El hombre se dio cuenta de que se le había caído el dinero y rápidamente comenzó a desandar sus pasos para recoger todas las monedas, desesperadamente observó que las monedas se habían enterrado convirtiéndose en flores doradas. Los duendes del bosque habían transformado las monedas de oro en flores doradas para que todo el mundo las disfrutase.

 Una leyenda nativo americana dice que hubo una vez una hermosa doncella de cabellos dorados a la que amaba el viento del sur. Pero el viento del sur era demasiado perezoso para cortejarla, por lo que permanecía en la sombra observando como ella olía las flores. Espero tanto tiempo que un día al despertar de una siesta vio que los cabellos de la doncella se habían vuelto gris, el creyó que era un truco de su hermano, el viento del norte, que habría echado escarcha encima de su amada blanqueando así su pelo dorado. Sin embargo poco después comprobó que había perdido la oportunidad y desde entonces suspira por el amor que en su momento pudo haber gozado, y esos suspiros crearon el diente de león.

*Imagenes: Diente de León en diferentes fases entre hojas de camelia caídas en jardín, Sounds of the   Entity, 2015








*Imagenes: Dientes de león en un jardín, Sounds of the Entity, 2015





domingo, 10 de mayo de 2015

Yi qi (Ala extraña)

Artist`s impression of the new  dinosaur Yi qi
Dinostar CO.ltd
Yi qi (ala extraña en mandarín)  es un género de dinosaurio terópodo escansoriopterígido (pequeños dinosaurios bípedos maniraptores cuyo dedo más largo de la mano es el tercero).

El único fósil de Yi qi conocido fue hallado por el granjero Wang Jianrong en China, concretamente en Mutoudeng, provincia de Hebei (al norte del río amarillo), en la formación geológica conocida como Tiaojishan que data del Calloviano-Oxfordiano, edades del jurásico medio-superior que tuvieron lugar aproximadamente hace 163-166 millones de años (época en la que vivió el Yi qi). Wang en el año 2007 vendió el fósil al Museo Shandong Tianyu de la Naturaleza. Tras esta venta, Ding Xiaoquing, técnico del museo, comenzó las operaciones de preparación del fósil que a continuación derivarían en la confirmación por parte de un equipo científico de que el fósil era autentico y pertenecía a un nuevo género de dinosaurio. El equipo científico autor del estudio inicial del fósil, dirigido por el paleontólogo Xu Xing, nombra y describe a este dinosaurio como Yi qi (del mandarín yi - ala; qi - extraño) hecho que le convierte en el dinosaurio poseedor del nombre genérico más corto, el cual se ajusta al mínimo de 4 letras exigidos por los artículos 11.8.1 y 11.9.1 del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.

New dinosaur Yi qi, Zang Hailong/IVPP
El Yi qi era un pequeño animal arborícola y omnívoro con un peso aproximado de 380 gramos y una altura estimada de 30 centímetros, el largo de su cabeza era de unos 4 centímetros con un hocico chato y la mandíbula orientada hacia abajo. Sus dientes eran escasos y se situaban en el extremo frontal de la boca, siendo mayores los superiores mientras que los inferiores presentaban una mayor inclinación hacia delante. También tenía plumas  filamentosas situadas tanto en las extremidades anteriores como en las posteriores. Como otros escansoriopterígidos, poseía un tercer dedo de la mano muy alargado, el cual le ayudaba a soportar una membrana formada por tejidos blandos a modo de ala hecha de piel, además sus alas contaban con el apoyo de un largo hueso que sobresalía de la muñeca. Este hueso modificado de la muñeca y las alas membranosas son rasgos únicos entre todos los dinosaurios conocidos, y hacen que las alas de Yi qi se asemejen en apariencia  a las de los murciélagos o ardillas voladoras. Sobre sus alas, el paleontólogo Xu Xing declara que “No podemos conocer con exactitud si el Yi qi volaba o planeaba, pero definitivamente desarrolló unas alas que son únicas en el contexto de la transición de los dinosaurios a las aves”. Este pequeño terópodo formo parte de un reducido grupo de dinosaurios emplumados que de momento solo se han encontrado en China.



Pese a que el fósil se encuentra en un buen estado de conservación, el esqueleto no está completo, lo cual impide a los investigadores efectuar una reconstrucción fiable de estas alas tan extrañas. Probablemente en el futuro podrá esclarecerse totalmente el misterio que concierne a las alas del Yi qi, sobre las cuales ya se han propuesto diversos modelos que se irán haciendo más precisos con el tiempo.
New dinosaur Yi qi, Zang Hailong/IVPP






sábado, 9 de mayo de 2015

Astrophytum Ornatum (Cactus)

Astrophytum Ornatum es una planta suculenta perteneciente a la familia cactaceae (cactus) endémica del centro de México, concretamente de los estados de Hidalgo y Querétaro.

Este Cactus como su nombre indica pertenece al género Astrophytum el cual es conocido como cactus estrella (del griego; astro-estrella phytum-planta) lo cual da lugar a equívocos pues no solo el astrophytum onatum es un cactus estrella ya que también lo son otras especies astrophytum como la Myriostigma la cual hibrida muy bien con la Ornatum  que nos atañe.

La especie Ornatum es la mayor del género Astrophytum pudiendo alcanzar 1,20 metros de altura y 30 centímetros de diámetro en estado silvestre, mientras que en cultivo, pese a que puede alcanzar los 30 centímetros de diámetro rara vez sobrepasa dicha medida en altura. El tallo inicialmente es esférico pero a medida que avanza en edad se torna a columnar. Generalmente presenta 8 costillas ligeramente dispuestas en espiral cubiertas por pequeñas  escamas plateadas, con areolas bastante separadas que tienen una espina central y de 5 a 10 radiales, las flores de esta especie, que normalmente empiezan a salir  cuando el cactus alcanza una edad de entre 3 y 6 años, miden entre 6 y 8 centímetros de diámetro son de color amarillo y crecen en la parte más elevada del cactus. Sus frutos se abren en forma de estrella.

Es un cactus solitario y se reproduce mediante semillas que se pueden extraer de sus frutos los cuales surgen tras la floración y pueden llegar a contener alrededor de 100 simientes.  En su hábitat natural las hormigas intervienen en su propagación mediante el proceso conocido como Mirmecocoria (mutualismo en el que la hormiga obtiene alimento y la planta se beneficia por la dispersión de la semilla), las hormigas recogen semillas del cactus, las cuales contienen apéndices, llamados eleosomas, que cubren la simiente y resultan nutritivos para estos insectos, los cuales tras nutrirse de estos eleosomas  dejan el resto de la semilla que continua teniendo capacidad para germinar.

Como se ha dicho anteriormente la especie Onatum hibrida muy bien con la Myriostigma dando lugar a la especie conocida con el nombre Astrophytum X Myror. La Myrostigma es otra especie del mismo subgénero Astrophytum que la Onatum, dicho subgénero a veces es llamado gorro de obispo y se caracteriza porque sus especies presentan flores de tono amarillento, mientras que él otro subgénero Astrophytum es el compuesto por las especies cuyas flores son de tonos rojizos.
La Astrophytum Onatum es una planta que pese a ser muy resistente se encuentra en peligro de extinción debido a los cambios en su terreno y a que su lento crecimiento desfavorece su aumento y mantenimiento poblacional.

Para su cultivo, que puede ser en interior o en exterior, hay que tener en cuenta que requiere una buena luminosidad solar, un buen drenaje y un sustrato típico de cactus. El riego debe efectuarse por la parte periférica de la maceta. En primavera y verano ha de regarse de forma abundante y mensual, siempre asegurándose de que la tierra este seca. En invierno  ha de  ser más escaso y  adecuado a los factores ambientales de temperatura y humedad del lugar en que se encuentre.

*Imagenes: Astrophytum Ornatum, Sounds of the Enity, 2015







lunes, 4 de mayo de 2015

Lagartija Ibérica

La  Lagartija Ibérica (podarcis hispanicus) es una especie de reptil perteneciente a la familia Lacertidae que se distribuye  por prácticamente la totalidad de la Península Ibérica (excepto en las áreas de alta montaña, noroeste de Galicia y norte de Asturias)por el norte de África (de Marruecos a Túnez) y tambien por el sureste francés hasta Lyon. Su hábitat principal son zonas de rocas y piedras, muros y troncos de árboles.

Presenta un cuerpo aplanado y escamoso que llega a alcanzar unos 16 centímetros estando constituido el 63 % (aproximadamente)  de este por la cola. Esta lagartija también conocida como Lagartija Hispánica o Sargantana  ostenta un colorido que abarca tonos pardos y verdosos con líneas reticuladas (más abundantes en los machos) y  longitudinales (más presentes en las hembras). Los machos son de mayor tamaño que la hembra y tienen una cabeza más voluminosa y unas extremidades más alargadas. 

En época de celo (marzo-junio) los machos presentan tonos azules en sus costados y protagonizan peleas entre ellos. Las puestas constan de 1 a 9 huevos y su periodo de incubación abarca 40 -80 días en función de la temperatura ambiental.


La alimentación de estas lagartijas consta de insectos y arácnidos. Son de hábitos diurnos y poco territoriales, no hibernan, acostumbran a exponerse al sol cerca de un refugio al cual entran cuando se sienten amenazadas y tienen una gran habilidad trepadora.

*Imágenes: Lagartija Hispánica, Sounds of the Entity, 2014

*Vídeo: Lagartija Hispánica refugiándose, Sounds of the Entity, 2014